La Historia de esos días

La Historia de esos días

La historia de esos días

25 de febrero de 2012

CUANDO LAS MUJERES DIJERON UFA


Hace 40 años –cuando aún no existía la ley de divorcio, la patria potestad la ejercía el padre y la palabra aborto apenas se susurraba– un grupo heterogéneo de mujeres fundó la Unión Feminista Argentina, a la que se sumó prontamente la entonces adolescente Hilda Rais, quien participó en múltiples actividades dentro del naciente movimiento, y paralelamente desarrolló una carrera literaria escribiendo varios libros colectivos, dictando originales talleres y, sobre todo, produciendo tres volúmenes de acrisolada, admirable poesía. El último, Ensayo y serenata, acaba de aparecer.


Por Moira Soto*

A la legua se le nota que preferiría no hacerlo. Que la idea de ser entrevistada para una nota periodística la descompagina un poco, como si la inquietara no estar a la altura de la situación... “Te aviso que no sé hablar sobre mi poesía”, le había dicho al pasar a la cronista en la amable función de estreno de Ensayo y serenata, su último libro presentado en NoAvestruz, entre amigas y amigos de verdad, con arrebatada introducción de Angélica Gorodischer, algunos poemas de ahora y de antes interpretados estupendamente por María Inés Aldaburu.
Hilda Rais, la mujer que se demora en llegar a la entrevista, aparece con un vinito bajo el poncho –un decir que se contradice con el calor reinante–, sin duda para darse ánimos y avenirse a la conversación que la tendrá de protagonista. De merecidísima protagonista, tanto por su condición de feminista de la primera hora (de continuada militancia en el tiempo) como por su alta calidad de poeta.
Hilda Rais tuvo casi adolescente su despertar feminista, en 1970, cuando se integró a las filas de la UFA, donde actuó entre 1970 y 1976; también participó del grupo Política Sexual (1973-1974) y en los ‘80 formó parte del Frente de Lucha por la Mujer, fue miembro de la Comisión pro Reforma de la Ley de Patria Potestad y socia fundadora de Lugar de Mujer. Entre 1999 y 2007, desplegó mucha actividad en Sudestada, asociación de escritoras de Buenos Aires. Paralelamente, Rais dictó singulares talleres de escritura para mujeres que nunca habían escrito, asimismo para aflojarles la mano a abogadas, psicólogas, sociólogas “que escriben tan mal”. Como ensayista, entre otros artículos, dio a conocer en 1984 un trabajo que marca una fecha por destapar una temática hasta ese entonces silenciada: “Lesbianismo, apuntes para una discusión feminista”. Como poeta, H. R. ha publicado: Indicios (La Campana, 1984, premiado), Belvedere (Libro de Tierra Firme, 1990) y, muy recientemente, Ensayo y serenata. Con otras escritoras y siempre con neto enfoque feminista, escribió Diario colectivo (La Campana, 1982), Salirse de madre (Croquiñol, 1990), Locas por la cocina (Biblos, 1998). En este último texto, bajo el insinuante seudónimo de Calderita Barcarola, se permite un poema humorístico sobre el aborto en que, luego de establecer una serie de disparidades culinarias (“escama no es pescado...”), cierra así: “El semen no es un enano,/ el óvulo no es doncella,/ cigoto no es vida bella, / embrión no es ser humano”.

“A través de una amiga conocí a Leonor Calvera, supe que se había constituido la UFA, fundada por María Luisa Bemberg y Gabriela Cristeller”, empieza a confiarse Hilda Rais. “Empecé a averiguar de qué se trataba y fui a una reunión en diciembre del ‘70. Gabriela había formado previamente un grupo de reflexión sobre la sexualidad –para parejas heterosexuales, obviamente–. En realidad, era una condesa italiana que había tomado contacto con el feminismo en su país. María Luisa lo había hecho a través del feminismo norteamericano.”
Es decir, que arrancamos con un feminismo de alto copete...
–Creo que debe ser éste el único país del mundo donde las fundadoras de una organización feminista tienen ese origen... UFA disponía de un local muy grande gracias a la familia de la condesa. Así fue que entré en un grupo de concientización y de pronto me encontré sentada entre desconocidas que debían contar cosas personales, de la vida privada. Fue un shock. Se proponía un tema y todas empezaban con la misma frase: “Bueno lo mío es muy particular”. Y luego de escucharnos entre nosotras, encontrábamos los puntos en común, algo muy impactante. Para mí, la experiencia de estos grupos fue realmente importante. Comprendí en carne propia aquello de que lo personal es político. Siempre había una coordinadora que marcaba el tiempo, no te podías exceder. Tenías que aprender a escuchar a las demás, que no eran tus mejores amigas: eran otras mujeres. Y después, no te quedaba otra que salir de la conmoción, porque era imposible no involucrarse emocionalmente. Salir para poder pensar, sacar conclusiones, anotarlas...
¿Cómo se elegían los temas a tratar?
–Había un temario que creo que había traído María Luisa de las norteamericanas: relación con la madre, con el padre, con los hijos, con el dinero, con el jefe en el trabajo, la primera menstruación... Con el tiempo se fueron agregando otras cuestiones de nuestra propia vida cotidiana. La función de coordinar era rotativa y había que entrenarse, aunque era la parte que menos nos gustaba. Estos grupos te servían mucho para la vida y la comunicación entre mujeres, te sentías con una responsabilidad respecto de las demás.
¿Leían materiales teóricos sobre feminismo?
–Teníamos poquísimo material al alcance. Algunos libros que habían traído de afuera Gabriela, María Luisa. Algunos textos muy fuertes como Carla Lonzi: Escupamos sobre Hegel, Rivolte Femminile También Betty Friedan. Hacíamos fotocopias de muchos artículos.
¿Cuándo y por qué se produce la escisión?
–Esa UFA duró hasta el ‘73. Primero dejamos de tener el lugar de encuentro. Entonces, las reuniones se hacían en distintas casas, hasta que se produjo la ruptura. En esos primeros años, éramos la mayoría mujeres de clase media, casi no había universitarias o profesionales. Empezaron a ingresar militantes de izquierda con otras problemáticas –capitalismo, lucha de clases– que agitaron el ambiente, aunque no explícitamente. También aparecieron pequeñas miserias: si bien se podían comentar y comunicar las conclusiones, las historias personales no podían salir del grupo. En algunos casos, ese secreto se vulneraba, circulaba el chisme. El lesbianismo no se verbalizaba. Las lesbianas decían, decíamos: “Bueno, cuando me enamoré de una persona...”. Hay que reconocer que estábamos en otra época y vivíamos con el temor de espantar a la gente, de que se malinterpretaran nuestras propuestas. El rótulo de feminismo igual lesbianismo tenía un peso negativo tremendo en ese entonces. Cada una se animaba a lo que podía. En fin, el estallido se produjo por una serie de razones. Se discutió mucho sobre si sólo debían tratarse temas específicos de la mujer, o si se ampliaba el compromiso y se consideraba todo lo que pasaba en materia política en nuestro país, en América latina. Renunciaron Leonor Calvera, Alicia D’Amico... María Luisa Bemberg ya se había ido para dedicarse al cine. Gabriela Cristeller tampoco estaba. Quedamos Mabel Maio, Marta Míguelez, Sara Torres, Inés Hercovich, María Mellino... Decidimos sentarnos a reflexionar, a estudiar, y luego irnos abriendo. La actividad pública que hacíamos era, por ejemplo, volantear para el Día de la Madre por calles y plazas.
¿Qué decían en esos volantes? ¿Entraban ustedes en contacto con la gente?
–Había algunos con unos dibujos muy graciosos que aludían a las múltiples tareas de la mujer en la casa, con los niños, los electrodomésticos. El lema era: Madre, reina o esclava, nunca una persona. En el ‘74, cuando López Rega mediante salió el decreto de prohibición de anticonceptivos, nos lanzamos no sólo a volantear, también a estar en la calle Florida hablando con la gente sobre el tema. En el ‘75, en el Año de Igualdad, Desarrollo y Paz, se armó una coordinadora para organizar los eventos, con mujeres de los partidos políticos, feministas. Ya existía el MLF (Movimiento de Liberación Feminista), creado por María Elena Oddone. María Luisa Bemberg se había hecho bastante conocida por el guión de Crónica de una señora, de 1971, y en 1975 hizo el de Triángulo de cuatro, las dos películas protagonizadas por Graciela Borges. Entonces, cuando había que ir a un medio y se necesita a alguien presentable, que supiera expresarse, ¿quién cumplía estos requisitos? María Luisa, claro, que resultaba inatacable, la trataban con mucho respeto. En cambio, María Elena era muy guerrera, muy agresiva con los entrevistadores.
¿Por qué dos agrupaciones siendo tan pocas todavía?
–Eso nos preguntábamos en la segunda etapa de UFA. Nos juntamos, tuvimos una larguísima charla. Quedó claro que María Elena quería ser la directora, la presidenta, la líder. Ella era verticalista, mientras que nosotras estábamos en la horizontalidad, sin jerarquías. Algunas del MLF se vinieron a UFA, empezamos a trabajar con los chicos del FLH (Frente de Liberación Homosexual) que había arrancado porco antes. Nos conectamos porque ellos estudiaban el feminismo y formamos el grupo Política Sexual, inspirándonos en Kate Millett. Ahí estaba Néstor Perlongher, de formación marxista, de una lucidez enorme. Entonces nos juntamos los chicos del FLH, que eran muy jóvenes, y algunas feministas de UFA, María Elena y un varón hétero español, demógrafo.

¿Qué representó para vos el hallazgo del feminismo?
–Descubrir cómo mirar el mundo, la vida en general, mi vida en particular, de otra manera. Se me abrió la cabeza. Yo no tenía el registro de que hubiera una injusticia tan grande en relación con las mujeres. Se me iluminó todo de golpe. Fue tan fuerte que me pasé de rosca, me fanaticé. A donde iba, una fiesta, una reunión, bajaba línea. Veía la opresión de las mujeres no sólo en la vida, también en el cine, en la literatura. Yo había militado en la izquierda desde los 15 y de pronto me encontraba con que nos atacaba la izquierda porque nos consideraba pequeñoburguesas, mientras que la derecha nos tomaba por subversivas terroristas: las notas que salían en El Caudillo eran terribles.
¿En esos primeros años todavía no proponen abiertamente cambios en las leyes?
–Por supuesto que había una serie de cosas que considerábamos que era necesario modificar, pero no las hacíamos públicas. Nuestro programa incluía el aborto legal y gratuito, el divorcio, la patria potestad indistinta... En esa primera etapa no nos vinculamos con ningún partido político que pudiera tomar esas banderas y defenderlas.
Contame, por favor, la insólita historia del teatro feminista con Ure.
–A mediados de los ‘70, Marta Míguelez, que se estaba formando como directora teatral, quiso estudiar con Alberto Ure. Ella había estado leyendo a Paulo Freire y pensó que se podía hacer teatro feminista sobre la base del teatro del oprimido. Ure le respondió algo así como “¿Tenés feministas? Entonces hagamos una cosa: traémelas y trabajamos mientras vos aprendés dirección”. Y ahí fuimos un montón alegremente a laburar con Ure, a desangrarnos bastante. Ure era de una curiosidad, de una pasión increíbles. Nos provocaba continuamente situaciones de violencia, a nosotras que veníamos con el discurso de que las mujeres no somos agresivas, mucho menos las feministas que tenemos ideales, creemos en el respeto, la horizontalidad. Ure nos largaba: “Bueno, ¿así que les interesa el tema del aborto?”. Y a continuación armaba una escena, nos mandaba: “Vos estás para abortar y tenés que pelearte con el médico. Vos sos el médico. Vos sos el policía...” Nos obligaba a sacar una violencia que creíamos no tener representando distintos personajes. Estuvimos varios meses trabajando con él, fue muy revulsivo. La mayoría no pudo soportarlo, quizás porque no éramos actrices profesionales. No estábamos preparadas para ese baile, teníamos la ilusión de hacer un teatro feminista claro, didáctico, eficaz... Y él nos metió en zonas oscuras, perturbadoras. Dejamos a Ure y seguimos por nuestra cuenta.
Se acercaba la fecha fatídica del golpe...
–Sí, en UFA ya había mujeres que venían del PST, del trotskismo, con mucho compromiso político. Entonces, ocurrió el golpe. Poco tiempo después, cuando aún nos seguíamos reuniendo, nos llegó a través de María Luisa Bemberg que se había enterado a través de sus contactos de que los milicos nos habían catalogado como un grupo de ultraizquierda. En ese momento, una probable condena a muerte. Ya habían empezado las desapariciones, sabíamos de gente que pasaba a la clandestinidad. En consecuencia, disolvimos UFA de común acuerdo, quedamos como feministas sueltas que nos juntábamos cada tanto, leíamos. En esas reuniones estuvo un poco el origen del Diario colectivo, que se publicó más tarde. Lo escribimos entre el ‘80 y el ‘82, a partir de la idea de Inés Cano que tenía el libro de Shulamith Firestone.
Durante esta primera década, ¿ustedes percibían que eran agentes de cambio, que las ideas feministas se iban expandiendo?
–Veíamos que se empezaban a producir algunos cambios. Por ejemplo, en algunos diarios y revistas que reflejaban las movidas y los logros del movimiento feminista, siempre considerando que acá estaba todo muy verde. En los tempranos ‘70, fuimos con María Luisa Bemberg a una entrevista para la revista del diario Clarín, que nunca se publicó. Imaginate: María Luisa tenía cuatro hijas, y en el reportaje se le ocurrió contar que cuando había quedado embarazada por quinta vez, “sentí que tenía un cáncer en el útero y aborté”... Años más tarde, cuando escribíamos Diario colectivo, recurrimos al asesoramiento legal para asegurarnos de que uno de los textos, una experiencia de aborto, que es la mía, no constituía apología del delito. De todos modos, creo que algo se empezó a abrir en el ‘79, nosotras retomamos las actividades públicas, comenzamos la campaña de la patria potestad, que era el tema menos irritativo. En el ‘79 apareció el CEM, Centro de Estudios de la Mujer. Un día llegó Inés Cano a una reunión toda alborotada: “¡No saben lo que pasó! Estuve en una jornada de psicólogas que trataron el tema de la mujer”. “¿Psicólogas?”, dijimos casi a coro. Es que casi las considerábamos en la vereda de enfrente. Inés prosiguió: “Y adivinen quién estaba: Eva Giberti”. “¿Y cómo está?”, quisimos saber. “Muy bien, tiene un pensamiento claramente feminista”.
La campaña por la patria potestad indistinta fue realmente efectiva.
–Ahí se pronunciaron muchas celebridades, actrices, actores, animadores. Todo comenzó con el caso de una madre soltera de Mendoza, una mujer a la que echaron del Poder Judicial por estar embarazada sin haberse casado. Ahí empezamos a hacer ruido, con el respaldo de gente famosa. Ya llegaban de afuera algunas películas de inspiración feminista, como Lo mejor de Juan, que devorábamos ansiosamente. Comenzaron los encuentros feministas en Latinoamérica. Cuando abrió Lugar de Mujer en el ‘83, estaban volviendo muchas mujeres políticas que se habían hecho feministas en el exilio.
Lugar de Mujer es otro hito fundamental para el feminismo local.
–Empezamos a trabajar durante el ‘83 con la idea de abrir una casa, tratábamos de ver la forma de financiar el proyecto, invitamos a otras mujeres para cambiar ideas. Calculamos: si cada una pone 100 dólares –de aquel entonces– podemos alquilar un departamento barato y realizar todas algún trabajo gratuito en esta casa abierta, que se podía autoabastecer con las cuotas de las socias. Y lo hicimos. De pronto, en una reunión caían veinte mujeres que no sabían nada de feminismo, muy interesadas en participar. Las psicólogas, las abogadas comenzaron a acercarse al feminismo. Eran tiempos de esperanza por la recuperación de la democracia. Hubo una confluencia entre las que nos habíamos mantenido unidas, trabajando un poco en secreto, y muchas otras mujeres que estaban dispuestas a participar, sumadas a las que volvían del exilio. Lo conseguimos. Desarrollamos una actividad que ahora me sorprende a mí misma. Armamos un colectivo organizado. Había atención legal, talleres de autoayuda, un espacio de arte, un barcito en el fondo, se debatía mucho. En Buenos Aires, fue el primer sitio donde funcionaron grupos de autoayuda para mujeres golpeadas. Tiempo después, claro, empezaron las financiaciones, los proyectos esponsoreados, la cosa del quiosquito... Dejó de ser el lugar de resistencia, de creatividad, de trabajo desinteresado. Pero ciertamente en Lugar de Mujer surgieron los primeros grupos de lesbianas, ATEM tenía su espacio...
En los ’80 se concentran en las reformas legales.
–Mirá, el primer día de democracia, cuando se abrió la Cámara de Diputados, los primeros proyectos que entraron allí fueron los presentados por las abogadas de Lugar de Mujer: Patria Potestad Indistinta e Igualdad de los Hijos ante la Ley (matrimoniales y extramatrimoniales). Ahora te sigo respondiendo a una pregunta tuya anterior: al producirse esta apertura con Lugar, al multiplicarse las feministas, al sumarse tantas mujeres, nos dimos cuenta de que lo que había hecho en los ‘70 había cumplido una función corrosiva: ir infiltrando el ideario feminista. Creo que las feministas de los ‘70 fuimos responsables de bastantes cambios culturales: por ejemplo, que a partir de los ‘80 muchos varones empezaran a pensar que ser machista, proclamarse machista, era malo. En los `70 era impensable una legisladora que se manifestara feminista. Yo me siento contenta y orgullosa. Por supuesto que en los ‘80, a partir del regreso de la democracia, hubo muchas expresiones periodísticas con distintos grados de inspiración feminista, desde el suplemento de Tiempo Argentino y el periódico Alfonsina a las revistas femeninas como Claudia, el programa de radio Ciudadanas a alguna producción televisiva.
Chica de letras
Ensayo y serenata es el sugerente título del libro de poesía que Hilda Rais acaba de alumbrar. Intentar algo sin estar segura del resultado, probar, acaso verificar: es decir, ensayar. En música, esa arte tan cercana a la poesía, la serenata es un pequeño concierto que se le brinda a alguien al aire libre, mientras cae el sereno, el rocío nocturno. Una pieza instrumental de varios movimientos tocada preferentemente por los vientos, que naturalmente hay que ensayar... “Un ensayo es provocar la eternidad (...)/ Cultivar la renuencia/ clavarse los puñales/ repudiar pruebas de fertilidad/ enfermarse/ no tener ganas”, dice bellamente H. R. en su primer poema. Más adelante: “Voy a barajar y dar de nuevo, sí,/ pero no hay mesa ni piso ni escritorio/ no tengo dónde nuestras cartas descifrar/ ni tengo cartas”. Y acercándose al final: “Las horas han dado sereno/ sueñan los salvajes, duermen los unitarios”.
Dice Hilda Rais que aprendió a leer de muy chica y por propia iniciativa: “Todavía tengo el recuerdo remoto del orgullo de mi viejo cuando yo en la playa con un palito escribía mi nombre sobre la arena y la gente se paraba admirada: “Ay, tan chiquita!”. Me encantaba escribir las composiciones en el colegio. Luego, en el secundario, cuando me daban una consigna para escribir, la devolución de la profesora solía ser: “No corresponde al tema. Es que frente al estímulo, me disparaba para otro lado”.
¿Tenías pajaritos en la cabeza?
–Ojalá hubieran sido pajaritos, es hermosa esa figura... Me regalaron un diario a los 12 y ahí empecé a anotar mis pensamientos profundos de tristeza, soledad. A continuación, pasé a los cuadernos, donde escribía todo lo que se me pasaba por la cabeza. Textos breves que ahora se llamarían prosa poética. En la adolescencia leía a los surrealistas franceses. Recién a los veintipico me di cuenta de que me vendría bien un taller. Fui a la SADE, primero a narrativa, pero vi que toda la gente escribía cuentos, no era lo que tenía en carpeta. Me pasé a poesía, que coordinaba Elizabeth Azcona Cronwell, y me quedé ahí un semestre. Después seguí yendo a un taller en su casa, tenía maravillosos compañeros. Ahí supe que yo escribía poesía, la experiencias fue fantástica. Me puse más rigurosa, empecé a pulir más los textos, a escuchar otras opiniones. Pero a mis libros de poesía los trabajé siempre sola, salvo algunas consultas. Al revés de los libros con feministas, que tienen ese carácter colectivo.
¿Reconocés el momento en que encontraste tu propia voz?
–Muy al principio, antes de entrar al taller de Elizabeth, yo leía a Alejandra Pizarnik. Y en ese entonces, pensé: ¿para qué voy a escribir yo si esta mujer ya dijo todo lo que yo quisiera decir, y lo hizo de manera tan genial? Estaba deslumbrada ante tanta maravilla. Y seguí escribiendo. Ya en el taller, cuando Elizabeth me marcaba influencias, yo le decía que tenía coincidencias, que algunas de esas cosas las había escrito antes de leer a Alejandra. Con el tiempo fui entendiendo y aceptando el tema de las influencias, que en mí son múltiples. Y seguí escribiendo, dejando mis cosas en remojo... Lo que me parece más interesante de lo que voy guardando es lo que no entiendo del todo. O quizás al día siguiente descubro que hay un verso, dos versos y me los reservo, por ahí los cuelgo en otro lado porque esas líneas me disparan otras cosas.
¿Así procediste con Ensayo y serenata?
– Lo terminé a fines de 2007 porque me puse como plazo un concurso, me concentré tres meses en los papeles. No la pasé bien, ver todo junto me daba una angustia tremenda porque no son muy alegres mis textos. Pero pude salir y ponerme a corregir cada poema horas y días, en silencio y soledad. Deseché un montón, me pregunté si ahí había un libro, organicé el material, lo dividí en sectores y en un momento le puse punto final. Por supuesto que aparecieron muchos interrogantes: ¿por qué quiero comunicar esto que escribí? Si sufro y me cuesta tanto preparar un libro es porque tengo una expectativa de felicidad: poder compartir el fruto de este trabajo.
Es verdad que tus poemas son duros, pero se aligeran con la ironía, con el uso juguetón de las frases hechas que amortiguan ese dolor latente...
–Si yo no tuviera este sentido del humor, no estaría viva. Como te dije, no sé teorizar sobre mi poesía, pero algo tengo claro: no escribo sobre nada de lo que pueda hablar. Porque si puedo hablar de algo, no lo escribo. Lo que está escrito en mis otros libros de poesía, sólo esta ahí, expresado de esa manera, con ese tono, con ese ritmo, con ese espacio. Sólo de ese modo. Es como si se tratara de otro lenguaje, en el que aparecen mi ironía, el habla popular, las canciones, los boleros que por ahí dejo caer.


Publicado en Página/12  el  VIERNES, 8 DE ENERO DE 2010

20 de febrero de 2012

Denuncian a director del Cereso por acoso sexual


La víctima interpuso su denuncia y teme que no sea castigado por tráfico de influencias


Por Leticia Ánimas

Huauchinango, Puebla. 2012-02-20. Una ex trabajadora del Centro de Readaptación Social de Huauchinango (Cereso) denunció por hostigamiento sexual al director de esa dependencia Odilón Gutiérrez Vargas, quien además la despidió de su empleo por haberse negado a tener relaciones sexuales con él, y ahora teme que el funcionario no sea procesado “al estar moviendo sus influencias”.
De acuerdo con la declaración que María Magdalena N rindió ante el agente del Ministerio Público del fuero común en la averiguación previa 81/2012/Huauc, fueron varias las ocasiones en que el funcionario que dirige el penal regional le pidió que tuvieran relaciones sexuales a cambio de “ayudarla económicamente y que no perdiera su trabajo”.
La ex empleada aseguró que la indagatoria ya fue consignada y está por librarse la orden de aprehensión, pero fue alertada de que Gutiérrez Vargas estaría “negociado” con el juez en materia penal de este distrito Jesús Sánchez Jiménez, para que no libre la orden de aprehensión en su contra.
La denunciante, quien se desempeñaba como supervisora de monitoreo y estaba bajo las órdenes de Raymundo López Badillo, refirió que la ocasión más reciente en que Odilón Gutiérrez la presionó para cohabitar con ella, fue el pasado 21 de enero, exigiéndole favores sexuales a cambio de pasar por alto una falta a su turno de trabajo.
María Magdalena aceptó que el 18 de Enero no acudió a desempeñar sus labores debido a que tuvo que viajar para conseguir una medicina para su hijo “quien nació con problemas de vías respiratorias, infecciones continuas en el estómago y problemas en la piel, por lo que me fui sin permiso”.
“El director me mandó a traer, cuando me presenté y me dijo que si sabía que podía correrme fácilmente, pero que todo tenía solución y que si lo complacía teniendo relaciones sexuales con él, como ya me lo había pedido, me podía ayudar. Por lo que le contesté que hiciera lo que quisiera, porque yo había hablado con Zeferino Hernández”, cuando era secretario general del ayuntamiento para darle a conocer el hostigamiento sexual de que era objeto, agregó.
La ex empleada del municipio de Huauchinango aseguró que ésa no fue la primera ocasión en que Odilón Gutiérrez Vargas la hostigó, lo hizo en abril de 2011, ofreciéndole ayuda económica, 15 días después hizo lo mismo. El acoso se repitió en mayo y en julio del año pasado, por lo que decidió ir a hablar con Zeferino Hernánadez González, ahora delegado de la Secretaría de Desarrollo Social en la región.
Zeferino le ofreció hablar con el director del Cereso para “que ya no la molestara, por lo que por un tiempo dejó de hacerlo, hasta el 21 de enero pasado cuando me volvía a negar a tener relaciones sexuales con él y por eso me despidieron de mi trabajo el 27 de enero”, aseguró la ex trabajadora.
El encargado de notificarle la recisión de su empleo fue el contador Manuel Martínez, en la dirección municipal de Recursos Humanos, sólo que argumentaron que “estaba despedida, sin derecho a indemnización, por haber puesto en riesgo la seguridad del Cereso”, ya que el director había levantado un acta administrativa.
María Magdalena refirió que su caso no es único, pues otras empleadas e incluso algunas internas del Cereso han sido también hostilizadas sexualmente por el director Odilón Gutiérrez Vargas, quien en repetidas ocasiones se valió de otro trabajador para mandarle a decir que “me cuidara, porque tarde o temprano me iba a chingar”.

10 de febrero de 2012

Mujeres triquis arrecian protestas por liberación de compañeros



Más indígenas se suman a huelga de hambre en Oaxaca  
Por Citlalli López, corresponsal 
 

Oaxaca, 10 feb 12 (CIMAC).- Con una marcha silenciosa, volanteo y la suma de seis mujeres más a la huelga de hambre, integrantes de la Unidad de Bienestar Social de la Región Triqui (Ubisort) arreciaron sus acciones, para demandar la liberación de ocho de sus compañeros detenidos tras el operativo de desalojo en uno de los principales cruceros de esta capital, el pasado martes.
 
Las indígenas triquis Norma Reyes Rodríguez y Marbella Herrera cumplieron ayer 24 horas de ayuno. A esta huelga se sumaron Margarita de Jesús Pérez, Magdalena Hernández García, Antonia Reyes López, Alejandra Pérez Ramírez, María Juliana y Aurelia González.
 
Mientras tanto un grupo de más de medio centenar de mujeres enfundadas en su traje típico rojo carmesí, realizaron una marcha dentro del primer cuadro de la ciudad partiendo del Palacio de Gobierno del estado.
 
Aseguraron que desde su llegada e instalación del plantón que este jueves cumplió cuatro días, el gobierno estatal se ha negado al diálogo, por lo que advirtieron que una comisión viajará a la Ciudad de México en busca de una audiencia con Felipe Calderón.
 
“Exigimos una respuesta, queremos un plática sincera, no estamos pidiendo nada del otro mundo”, dijo el vocero del Ubisort, Fabián Pereda, quien además denunció ser víctima de amenazas para que se retire el plantón y las y los indígenas regresen a su comunidad. 
 
Informó que en el plantón hay un niño de dos años de edad, quien se encuentra grave de salud y presenta un cuadro de temperatura, vómito y dolor abdominal; sin embargo, señaló, le ha sido negado el servicio de salud.
 
En las protestas y acciones, los hombres que acompañan a las indígenas triquis se han mantenido al margen tanto en la huelga de hambre como en la marcha y el volanteo. 
 
En el campamento, personas ajenas a la comunidad triqui son las que elaboran las pancartas e instruyen a las mujeres en las acciones que deben realizar.
 
Desde el pasado lunes el grupo de indígenas de la zona triqui arribaron a la capital oaxaqueña, y mantienen un campamento frente a Palacio de Gobierno para demandar una audiencia con el mandatario estatal, Gabino Cué, a fin de ser incluidos en las acciones de pacificación y beneficio social de esa región.
 
El pasado martes, durante su manifestación, fueron detenidas 14 personas, de las cuales seis fueron liberadas la noche de este miércoles.
 
Cabe destacar que, paralelamente, llegó a Oaxaca otro contingente de mujeres del Movimiento Unificador de Lucha Triqui Independiente (MULTI), encabezados por Reyna Martinez, quienes estarían instalándose nuevamente frente al Palacio de Gobierno.
 
12/CL/RMB

6 de febrero de 2012

Las "chicas malas de la literatura"


Por Mapi Pamplona


Rastreando las redes he visto un interesante post sobre las diez "chicas malas" de la historia de la literatura. Las escritoras que aparecen en este artículo y sus obras abarcan 3.000 años de historia- de Safo a Alice Walker- y nos muestran que, a veces, las damas de la literatura han sido igual de "rudas" que sus homólogos masculinos e igual de vanguardistas y pasionales a pesar de que la sociedad, quizá, no lo esperaba de ellas. Como asegura Judy Berman en la revista de crítica literaria FlavorWire"podríamos haber hecho esta lista de cinco veces más larga", pero, como en tantas otras ocasiones, ni están todas las que son, ni son todas las que están.

1- Safo
Apenas se saben datos sobre la biografía de la poetisa griega Safo, de quien tan sólo se conservaron 650 versos, extraídos de citas tardías y del estudio relativamente reciente de papiros. Se le supone una vida típica de las mujeres de la alta sociedad helénica y su obra ha pasado a la historia por mostrar, en forma de versos, lo irracional del amor situado entre el bien y el mal y en todas sus manifestaciones (celos, deseo o nostalgia). Procedente de la isla de Lesbos, fundó una academia para mujeres jóvenes y solteras, dedicada a los cultos de Eros y Afrodita. Lo inusual de su obra la convierte en una de las primeras damas de la literatura, y en una de las personalidades más importantes de la lírica griega.

2- George Sand
George Sand fue uno de los autores más prolíficos del siglo XIX francés. Y así es recordado. Pero , en realidad, George Sand era Amandine Aurore Lucile Dupin, baronesa de Dudevant. Como muchas otras autoras del siglo XIX, la escritora decidió adoptar un seudónimo masculino para que sus obras tuvieran más repercusión. Pero el caso de Sand va más allá de una simple firma. Según algunas crónicas, era conocida por usar ropa de hombre en público ya que le resultaba más práctica que los pomposos vestidos de la época victoriana, y también fumaba tabaco, práctica digamos que "poco habitual" para las damas de la época.  Su "disfraz" masculino, le permitió circular más libremente en París, y obtuvo de esta forma, un acceso a lugares que de otra manera hubieran estado negados para una mujer de su condición social. En el plano personal, estuvo casada con el barón de Dudevant, de quien obtuvo su título nobiliario, y también mantuvo romances con el escritor Alfred de Musset y con el músico y compositor Chopin, y entre su círculo de amigos figuraban personalidades como Delacroix, Victor Hugo, Honoré de Balzac o Gustave Flaubert.

3- Colette 
Sidonie Gabrielle Colette nació enlos años del ocaso de la vida de Sand, y en muchos aspectos, sus biografías son similares. Fue periodista, novelista y artista de cabaret. Como escritora, relato la vida de las bailarinas y cortesanas, unas vivencias que inmortalizó en su obra más famosa "Gigi", llevada magistralmente al cine por Vincente Minnelli en 1958. Su literatura es reconocida por sus descripciones voluptuosas a la vez que sensibles, y durante años fue colaboradora del periódico parisino Le Matin. Colette también es recordada por sus relaciones lésbicas, descritas en algunas de sus obras, y por besar a una de sus amantes en un espectáculo del Moulin Rouge. También por su reinvindicación de "los derechos de la carne sobre los del espíritu" en el tumultuoso y vanguardista París de principios del siglo XX.

4- Edna St. Vincent Millay
La escritora Edna St. Vincent Millay (1892-1950) tiene su hueco propio en la historia por haber sido una de las primeras mujeres en ganar el premio Pulitzer de poesía. Sin embargo, también será recordada por su estilo de vida bohemio y por sus numerosos amores. En el plano creativo, destacó por la vitalidad de sus versos y por el dominio de la expresión de sensaciones en sus versos. También escribió varias obras de teatro y fue una de las impulsoras del grupo de teatro experimental Provincetown Players, formado por artistas y escritores amateurs. De entre las obras que escribió para ellos destaca Aria da Capo (1919), una fantasía satírica sobre la guerra. Su poesía transgresora hizo que su obra causara un gran impacto en los autores (y especialmente de las autoras) de su generación.

5- Dorothy Parker
Parker fue una de las lenguas más agudas y sarcásticas que retrató como nadie la vida urbana del Nueva York de la primera mitad del siglo XX. Fue crítica literaria y teatral,y saltó a la fama gracias a su sección de teatro en la revista Vanity Fair. Formó parte de la plantilla de la prestigiosa revista New Yorker desde su fundación y es conocida por sus cuentos llenos jocosos y a menudo, "punzantes". En el plano más personal, se postuló como una autora de izquierdas y fue investigada por el FBI como sospechosa de pertenecer al Partido Comunista, por lo que llegó a aparecer en la Lista Negra de Hollywood. Su vida personal estuvo marcada por los excesos y el alcohol, un problema que arrastró hasta su muerte y que hizo que en la última etapa de su vida su producción literaria fuera intermitente. Al igual que Milley, Parker abordó sus obras con una sensibilidad no convencional unida a una preocupación profunda por el futuro y por la justicia social. Sus cenizas reposan en NAACP (Asociación Nacional para el Desarrollo de las Personas de Raza Negra), bajo el epitafio: "Excuse My Dust" ("Perdonen por el polvo").

6- Anaïs Nin 
La autora francesa Anaïs Nin está considerada como la primera mujer en romper con la literatura tradicionalmente patriarcal. Se dice de ella que tuvo una vida un tanto licenciosa y que queda plasmada en sus diarios, un compendio de más de 35,000 páginas en las que relata su vida y sus escarceos amorosos, así como su forma de ver la vida y el mundo. Declarada a sí misma como una solitaria, comenzó a escribir su diario cuando tenía 13 años y no dejó de escribirlo hasta su muerte, llegando a decir de él que era "su único amigo". Sin embargo, sus diarios, a pesar de ser reconocidos por la crítica, eran demasiado escandalosos en la época para ser publicados por alguna editorial, así que terminó por autoeditarlos ella misma. Pero no nos engañemos: aunque los diarios son "jugosos" por su contenidos, lo son todavía más por su inteligencia, su capacidad de reflexión y por su riqueza descriptiva. La importancia de la obra de Nin es tal, que para muchos se trata de " documentos fundamentales en el desarrollo cultural de la mujer".

7- Simone de Beauvoir
La autora de "El segundo sexo" no fue sólo novelista y filósofa. Considerada como una de las "madres" del existencialismo, en cuya corriente filosófica podemos enmarcar su pensamiento, Beauvoir es también uno de los referentes teóricos del feminismo, abarcando en sus obras un profundo análisis sobre el papel de las mujeres en la sociedad. Su obra también explora los dilemas existencialistas como la libertad y la responsabilidad individual. En el plano sentimental, mantuvo una relación "revolucionaria" con el también filósofo Jean Paul Sartre, de quien fue amante, amiga y compañera. De hecho a él dedicó una de sus últimas obras, , "La ceremonia del adiós" (1981).

8- Sylvia Plath
La obra de Sylvia Plath va mucho más allá de su famoso suicidio, de su tormentoso matrimonio con el también escritor Ted Hugues o de ser una de las escritoras de cabecera del feminismo. Lo importante de su obra es que tuvo la necesidad y la valentía de expresar todos sus miedos y sus sentimientos a través de la poesía. Son muchos los que dicen de ella que es una poeta maldita, víctima del machismo y de sí misma. Adelantada a su tiempo, muchos dicen de ella que era negativa, feminista, bipolar, esposa a la par que amante de poeta, madre de un hijo también suicida, bipolar, auténtica, celosa, divina, genial e incomprendida. Y también fue la primera mujer que ganó un Pulitzer a título póstumo. Una mujer "Compleja como una rosa, suave como una piedra pulida"

 9- Kathy Acker
Escritora y feminista norteamericana, está considerada como un "símbolo de la literatura subversiva y la contra-cultura americana en el lado de la Generación Beat".Sus primeras novelas aparecieron vinculadas al movimiento de la contracultura y el posmodernismo a partir de mediados de los ochenta, con títulos como  Great Expectations (1982), Sangre y tripas en la escuela secundaria ( Blood and Guts in High School) (1984), y Don Quijote (1986) y se enlazan con la estética neopunk. Sus obras abarcan temas como  la violación, el incesto, el suicidio y el aborto, y ponen de relieve sus luchas individuales para descubrir el significado y la identidad en el lenguaje deconstruido patriarcal y el masoquismo sexual. Según la propia autora, fallecida en 1997 víctima de un cáncer de mama, su obra está influenciada por la poesía de Jackson Mac Low, Charles Olson, William S. Burroughs, por el movimiento feminista y por algunos filósofos franceses como Gilles Deleuze y Jean Baudrillar.

 10- Alice Walker
La autora de "El color púrpura" es una de las voces femeninas actuales más controvertidas. Ya en su trabajo abordaba temas como la opresión económica, cultural y sexual de las mujeres afroamericanas. Su faceta como "revolucionaria" va más allá de su faceta literaria. Ganadora del Premio Pulitzer en 1983, desde los años 60 ha trabajado como activista por diversas causas a favor los derechos civiles y se ha "implicado" en causas como la ambiental, la feminista, la de los derechos de los animales, contra el bloqueo a Cuba y contra la mutilación genital femenina.

4 de febrero de 2012

En pleno DF, atentan de nuevo contra Norma Andrade


La activista es herida en el cuello; carecía de protección


Por Gladis Torres Ruiz 
México, DF, 3 feb 12 (CIMAC).- Apenas hace dos meses la fundadora de la organización civil Nuestras Hijas de Regreso a Casa, Norma Andrade, fue herida de bala en Ciudad Juárez y milagrosamente salvó su vida; esta mañana, ante la falta de protección de las autoridades, la activista fue atacada nuevamente por un desconocido ahora en la capital del país.
En entrevista, Karla Michel Salas, representante legal de la defensora de Derechos Humanos (DH), confirmó que Andrade sufrió un atentado con arma blanca cuando regresaba de una escuela después de haber llevado a uno de sus nietos. La abogada dijo que la activista está hospitalizada.

La integrante de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD) narró que el ataque ocurrió alrededor de las 8:30 de la mañana. En el momento en que Norma Andrade pretendía ingresar a su domicilio, fue atacada y herida en el cuello con un arma punzo cortante, a lo que ella respondió a golpes y el hombre salió huyendo.

La activista fue auxiliada por su nieta, quien solicitó apoyo y logró que fuera ingresada a un hospital de manera inmediata, relató Salas.

La vocera de Nuestras Hijas de Regreso a Casa, Adazahira Chávez, confirmó que Andrade está hospitalizada y es valorada por los médicos. “Se encuentra conciente puede hablar y tiene heridas en el cuello”, dijo.

“ATAQUE ANUNCIADO”  

La abogada Karla Michel Salas afirmó que este nuevo ataque no es un hecho aislado. El pasado 6 de diciembre, cuatro días después del primer atentado y horas antes de que el hospital en que era atendida recibiera amenazas anónimas contra su personal, en la primaria en la que Andrade trabajaba como profesora apareció una manta.

En ella sus atacantes amenazaban a la Policía Ministerial, que investiga la agresión, así como a las diputadas de la Comisión especial del Feminicidio de la Cámara de Diputados, que un día antes visitaron el estado para solidarizarse con las activistas.

Norma Andrade fundó en 2001 la organización Nuestras Hijas de Regreso a Casa, en Ciudad Juárez, luego de que su hija Lilia Alejandra fuera secuestrada en febrero de aquel año, sometida por desconocidos a torturas sexuales durante cinco días y luego asesinada.

Durante la última década, la agrupación ha documentado cientos de casos de mujeres desaparecidas o asesinadas en Juárez, donde el feminicidio se ha denunciado desde 1993.

Michel Salas recordó que a la activista –pionera en documentar casos de mujeres desaparecidas y asesinadas–, la Secretaría de Gobernación ofreció otorgarle medidas de protección, sin embargo todo quedó en mero trámite.

SE ECHAN LA BOLITA

Adazahira Chávez informó que la activista se encontraba sin protección policiaca, toda vez que las autoridades capitalinas están a la espera de que las autoridades de Chihuahua pidan el resguardo de Andrade, lo cual hasta el momento no ha sucedido.

Este es el segundo ataque perpetrado en tan sólo dos meses contra Andrade, quien fue víctima de intento de asesinato el pasado 2 de diciembre. Esa ocasión recibió cinco disparos de arma de fuego, por lo que a finales de diciembre Norma Andrade y Malú García aceptaron el apoyo ofrecido por la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, para ser trasladadas a la Ciudad de México.

En 2008 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares para las integrantes de Nuestras Hijas de Regreso a Casa, María Luisa (Malú) García Andrade y Marisela Ortiz, las cuales siguen sin ser aplicadas por el Estado mexicano.

Norma Andrade es una más de las activistas de Ciudad Juárez y Chihuahua, la capital del estado, que han tenido que abandonar la entidad ante la ola de agresiones contra las defensoras, quienes desde 1993 dan seguimiento y denuncian las desapariciones y asesinatos de mujeres.   
12/GTR/RMB

Las mujeres que leen son peligrosas

Por Stefan Bollmann

¿Por qué los artistas han tomado tan a menudo como tema de sus dibujos y sus pinturas, y más recientemente de sus fotografías, a una mujer leyendo? Y ¿qué otras cuestiones se derivan de este hecho? ¿Cabe llegar a la conclusión de que las mujeres que leen, las mujeres que leemos, son o somos peligrosas, y de un modo especial, y más que las otras? 
Stefan Bollman ha explorado la presencia de mujeres y de niñas lectoras en el arte occidental, desde la Edad Media hasta nuestros días, y nos ofrece una amplia serie de imágenes, acompañadas de comentarios, que empiezan con La Anunciación de Simone Martín (en que María, sorprendida por el ángel en plena lectura, es, nos dice, una femme d'esprit, y no la inocente ingenua que los teólogos tenían por costumbre ver en ella) y termina con la famosa fotografía de Eve Arnold Marilyn leyendo "Ulises" (aducida a menudo como prueba de las inquietudes intelectuales de la actriz, y de a mí, cada vez que la miro, me hace ponerlas más en duda). 
Se trata de una selección de imágenes muy interesante y atractiva, pero no nos encontramos, aunque sea hermoso, ante un libro objeto, ni ante un libro de arte, porque la intención del autor ha sido muy otra. Por algo no han elegido como título "mujeres lectoras", sino "las mujeres que leen son peligrosas", título que no se presta a equívocos y muestra a las claras la intención de la obra, y que yo, un poco como juego, un poco haciendo el papel de abogado del diablo, pongo entre interrogantes, como pongo entre interrogantes las cuestiones múltiples que se plantean, que nos plantea este libro en torno al tema. 
¿Son realmente las mujeres que leen peligrosas? ¿Lo fueron en otros tiempos, siguen siéndolo hasta hoy? ¿Cuál ha sido la reacción de los varones ante esto? ¿Ha contribuido la lectura a la emancipación de la mujer, ha sido un arma eficaz en nuestras reivindicaciones feministas? ¿Leemos nosotras de un modo distinto, establecemos otro tipo de relación con el libro? Y ¿por qué leen actualmente mucho más las mujeres que los hombres? ¿Por qué es en el campo de la escritura donde ocupó primero un lugar la mujer y donde sigue jugando un papel destacado? Todas estas cuestiones, todos estos interrogantes, brotan del libro que tenemos entre las manos. 
Sin duda es reconfortante que, entre tantas vírgenes ingenuas, Marini nos muestre a María con un libro en la mano y tal vez molesta incluso porque el ángel ha venido a interrumpir su lectura, y que entre tantísimas imágenes en que las mujeres se entregan a las labores hogareñas, o cuidan de los niños, o aparecen con flores, abanicos, perritos de lujo o instrumentos musicales -mientras a los hombres los vemos ganando batallas, participando en importantes acontecimientos políticos, sociales, culturales, experimentando en laboratorios, recluidos en lugares de estudio o de trabajo-, haya algunas en que aparecen leyendo, aunque hay que reconocer que también es un tema frecuente en el arte occidental el hombre lector y sobre todo el hombre con un libro en la mano. 
Pero volvemos al tema principal: ¿son peligrosas las mujeres que leen? Uno de los argumentos a favor de esta tesis es la frecuencia con que los hombres, a lo largo de siglos, la han suscrito y ha actuado en consecuencia. (Cabe pensar, entre paréntesis, que si para ellos es peligroso, para nosotras ha de ser en algún modo positivo). Los hombres no se equivocan al respecto, y van a coaccionar y vigilar a las mujeres para que lean lo menos posible y para que sólo lean lo que ellos eligen para ellas. Durante siglos se dificultó, pues, el acceso de la mujer a la lectura y se le prohibieron determinados libros. En 1523, el humanista español Juan Luis Vives aconsejaba a los padres y maridos que no permitieran a sus hijas y esposas leer libremente. "Las mujeres no deben seguir su propio juicio", escribe, "dado que tienen tan poco." Y habrá que llegar a la Inglaterra victoriana para que sean las madres las que elijan las lecturas de sus hijas. 
Durante siglos han sido muchos los hombres a los cuales las mujeres que leen les han parecido sospechosas, tal vez porque la lectura podía minar en ellas una de las cualidades que, abiertamente o en secreto, a veces sin ni confesárselo a sí mismos, más valoran: la sumisión. Todavía cuando yo era niña - en la España de los años 40-, no mi madre, que era una gran lectora, pero sí alguna de sus amigas, me advertían, escandalizadas al verme a todas horas con un libro en las manos, que debía reprimir esta afición, nefasta en una mujer, ya que el exceso de lecturas, como el exceso de saber, me llevaría a tener de mayor problemas con los hombres. Y no me atrevería a jurar que no llevaran parte de razón. Pero creo que la situación ha variado en estos últimos cincuenta años, en que la lectura se ha generalizado y ha perdido poder, y entendí perfectamente que al preguntarle a un amigo, con motivo de este libro, si creía él que las mujeres que leían eran peligrosas, me respondiera; "A mí me dan más miedo las que no leen". 
Es indudable que el acceso a la lectura, que es la principal puerta de ingreso al mundo de la cultura, supuso un gran avance para la mujer, como para cualquier colectivo étnico o social en posición de desventaja y de dependencia. Le dio mayor confianza en su propio valer, la hizo más autónoma, la ayudó a pensar por sí misma, le abrió nuevos horizontes. "No existe mejor fragata que un libro para llevarnos a tierras lejanas", dice Emily Dickinson. Cierto, pero más cierto para aquellos que, como generalmente las mujeres, no poseen fragata alguna ni disponen de la más remoto posibilidad de llegar a tierras lejanas. Porque los libros -nos estamos refiriendo todo el tiempo, claro está a la literatura de ficción- permiten vivir a nivel imaginario lo que no vivimos en la realidad, y pueden convertirse - para bien y para mal, para bien pero también para mal- en un sucedáneo de la realidad. La escritora francesa Laure Adler, especialista en la historia de las mujeres y del feminismo en los dos últimos siglos nos dice en sus comentarios a la obra que tenemos entre las manos: El libro puede llegar a ser más importante que la vida. El libro enseña a las mujeres que la verdadera vida no es aquella que les hacen vivir. La verdadera vida está fuera, en ese espacio imaginario que media entre las palabras que leen y el efecto que éstas producen. La lectora se identifica totalmente con los personajes de ficción..." Sería terrible sospechar que en muchos ámbitos los hombres viven; las mujeres leen. Pero el modo en que Adler termina su reflexión aleja este temor: ...y no se resignan a cerrar el libro sin que algo haya cambiado en su propia vida. El libro se convierte en iniciación." Sin embargo, si esto es válido para muchas lecturas, ¿qué imagen dan de la realidad gran parte de las novelas -convencionales y románticas- que leen las mujeres, y a través de las cuales, y más adelante del cine y la televisión, se forma su visión del amor, del hombre ideal, de la pareja? ¿Una muchachita lectora de novelitas rosa y voraz seguidora de seriales televisivos de sobremesa está mejor preparada para afrontar la relación a dos que una campesina analfabeta del siglo XIX? Habrá que suponer que sí. Pero no hay duda de que las mujeres que leen son más o menos peligrosas para los hombres, más o menos peligrosas para sí mismas, según el tipo de literatura que consumen. 
Laure Adler sostiene que existe un nexo especial entre la mujer y el libro. "Los libros", escribe, "no son para las mujeres un objeto como otro cualquiera. Desde los albores del cristianismo hasta hoy circula entre ellos y nosotras una corriente cálida, una afinidad secreta, una relación extraña y singular, entretejida de prohibiciones, de aprobaciones de reincorporaciones." Y vemos efectivamente en varias de las imágenes - como Interior de muchacha leyendo, de Peter Ilsted, Muchacha leyendo, de Jean-Jacques Henner, Retrato de Katie Lewis, de Edward Burne-Jones, y sobre todo la conmovedora Joven leyendo, de Franz Eybl-, a mujeres profundamente enfrascadas en la lectura. ¿Más de lo que puedan estarlo los hombres? Seguramente, no. Y dada la importancia enorme que tienen los libros para muchos varones, el papel que juegan en su vida - también con frecuencia iniciático-, y la relación singular y especialísima que mantienen con ellos, me cuesta imaginar en qué radica la diferencia respecto a nosotras las mujeres. Pero que yo no sea capaz de imaginarla, no prueba en absoluto que no exista. 
Hay además un hecho indiscutible: según los datos de las estadísticas, en la actualidad el ochenta por ciento de los lectores son mujeres. Y en pocos campos de las actividades humanas ha ganado la mujer tanto terreno como en la escritura. Estudios realizados en las escuelas muestran que los niños dan menos valor a la lectura, se mueven más, escuchan menos. Creo que lo fundamental es esto: escuchan menos. Los varones se interesan menos por las historias de los otros. Nosotras sentimos una curiosidad insaciable por los otros, que puede desembocar en chismorreos de patio de vecinos o en grandes obras literarias, y a veces en ambas cosas a la vez. Desde Sherezade hasta nuestras abuelas y nuestras madres, las mujeres han almacenado historias, han sido geniales narradoras de historias. 
Tal vez sí exista, pues, una actitud especial de las mujeres ante la lectura, tal vez sí haya desempeñado en nuestras vidas un papel singular y distinto, y nos haya ayudado a adquirir otra visión del mundo y nos haya hecho en otras épocas más peligrosas. En cualquier caso, merece la pena leer este libro, examinar las imágenes, y plantearse las múltiples cuestiones que plantea.

27 de enero de 2012

Empiezan los discursos y promesas “a favor de las mujeres”


Por la Redacción


México, DF, 26 ene 12 (CIMAC).- El precandidato de las izquierdas a la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, presentó su agenda de género en la cual se comprometió a que de ganar las elecciones del próximo 1 de julio, creará una Comisión de la Verdad para esclarecer los casos de feminicidio en todo el país.

Durante un foro realizado en Ciudad Juárez, Chihuahua, el precandidato del PRD, PT y Movimiento Ciudadano presentó un documento de 10 puntos a favor de las mujeres y la equidad de género, mismos que –dijo– impulsará una vez que encabece lo que llamó un “gobierno democrático”.

Al participar en un foro organizado por mujeres del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), el precandidato señaló que en su gobierno habrá honestidad e igualdad. “Se hará valer la justicia, y se buscará establecer una República amorosa, fraterna, sin odios ni codicia”.

Aunque no desarrolló a fondo cada una de sus propuestas, adelantó que integrará una Comisión de la Verdad con abogadas y defensoras de derechos civiles “de inobjetable honestidad”, para hacer justicia en el caso de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez y en todo el país.

En opinión de López Obrador quienes están en condiciones de pobreza y marginación necesitan el apoyo de la sociedad y del Estado, por ello indicó que impulsaría acciones a favor de las mexicanas. “El próximo gobierno democrático que me va a tocar encabezar se compromete con las mujeres de México”.

Al enumerar las 10 acciones lamentó que en Ciudad Juárez las mujeres sean víctimas de explotación, maltrato, desatención, violencia y asesinatos, por lo que dijo que en su proyecto político “no se enfrentará la violencia con la violencia”.

Entre los puntos que mencionó estuvieron el garantizar la tranquilidad y la seguridad pública de la población a través de mayores oportunidades de empleo, estudio, bienestar, con atención a la juventud y persuadiendo de que “sólo siendo buenos podemos ser felices”.

Agregó, “con hechos, se reconocerá la igualdad de la mujer en el trabajo, en lo salarial, en condiciones laborales, en la vivienda, en la educación y la cultura”.

También dijo que se garantizará a las mujeres el derecho a la salud y a la seguridad social. Recordó que cuando fue jefe de gobierno en el Distrito Federal promovió la creación de una clínica de atención al cáncer de mama por lo que enfatizó que continuaría con esta política de salud.

También mencionó que abriría más guarderías para las madres trabajadoras, que combatiría por todos los medios el machismo y la discriminación, promovería campañas de concientización en escuelas y medios comunicación; y en general, que haría justicia a las víctimas de violencia de género.

Finalmente señaló que abriría más espacios para la participación de las mujeres en el gobierno y nuevamente indicó que como jefe de Gobierno la mitad de su gabinete fueron mujeres, por lo que no descartaba la posibilidad de incluir más militantes en su proyecto político.

11/AGM/LGL

“Criminalizar a mujeres que abortan, el mayor mérito político de Beatriz Paredes”

Feministas coinciden que no garantiza derechos de mexicanas

Por Guadalupe Cruz Jaimes



México DF, 26 ene 12 (CIMAC).- La trayectoria política de la priista Beatriz Paredes Rangel, quien ayer dejó su cargo como diputada federal para contender por la jefatura de gobierno de la Ciudad de México por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), está marcada por el silencio que guardó cuando su partido encabezó la criminalización de las mujeres por aborto en 17 estados de la república.

Esta acusación ha sido sostenida por feministas del país, quienes reclaman a la tlaxcalteca que de 2008 a 2010 –cuando ocupaba la presidencia nacional del PRI- no alzó la voz para exigir que se respetara el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo.

Sabina Berman señaló en la publicación Cuadernos Feministas: “Escribe usted que ha tenido que sacrificar sus altos ideales feministas y de izquierda por los todavía más cruciales ideales democráticos. Como presidenta del PRI, su deber ha sido respetar la libre elección de cada diputado priista al votar, bajo el peso de su conciencia individual, sí o no a las reformas que criminalizan el aborto”.

“¿Democracia, licenciada Paredes? No. Simulación de democracia”, afirmó la escritora mexicana, pues añadió que “típicamente” cada legislador recibió la iniciativa un día antes de la votación y en cuestión de un par de horas reformaron sus constituciones locales para proteger la vida desde la concepción y hasta la muerte natural.

Patricia Galeana, feminista y presidenta fundadora de la Federación Mexicana de Universitarias, asevera que el PRI, desde su dirigencia nacional ha utilizado los derechos de las mujeres como “moneda de cambio”, y el ejemplo más claro son las reformas constitucionales en 17 estados, de los cuales 10 estaban gobernados por el PRI, 6 por el Partido Acción Nacional, y uno por el Partido de la Revolución Democrática.

Durante el foro “Estado laico y derechos sexuales y reproductivos: desafíos actuales y agenda política”, Galeana acusó que “los obispos le hablaban a los gobernadores, éstos le hablaban al presidente del Congreso, les mandaban el texto del cual en algunos casos no hubo siquiera primera lectura, les dieron un ‘albazo’. Y en esas condiciones, el PRI, fundamentalmente, abdicó de su origen revolucionario y pactó los derechos de las mujeres, aceptando la criminalización de ellas”.

Mientras su partido atentaba contra la laicidad del Estado, desde la dirigencia nacional la ex gobernadora de Tlaxcala, quien inició su trayectoria a los 21 años como diputada local, se limitó a decir que respetaba la decisión de las y los diputados locales.

En febrero de 2010 -diez meses antes de que el congreso local de Tamaulipas modificara su constitución local para penalizar el aborto en la entidad- Paredes Rangel excusó a su partido diciendo que no todas las entidades que reformaron su legislación local estaban encabezadas por el PRI, ni tenían mayoría priista en sus congresos.

Gabriela Rodríguez, directora de la organización civil especializada en derechos sexuales y reproductivos de las y los jóvenes Afluentes, opina que el “mayor mérito político” de la segunda gobernadora del país, “ha sido negar el derecho a decidir de las mujeres y de las indígenas” en 17 entidades federativas.

Así, hoy es posible “llevar a la cárcel en calidad de homicidas a las mujeres que decidan abortar”, muestra de ello es que actualmente hay mexicanas en prisión por este delito o acusadas de homicidio en razón de parentesco tras sufrir un aborto espontáneo, en 11 estados de la república.

La mayoría de ellas son mujeres rurales, indígenas, campesinas de escasos recursos, como lo ha documentado la organización civil guanajuatense Las Libres.

Ante este escenario, Gabriela Rodríguez califica a Beatriz Paredes como “una mujer muy inteligente, cuya motivación política lejos de fortalecer los derechos de las mujeres, ha sido la de ganar votos”.

En los hechos, el actuar de la primera mujer que ocupó la Secretaría general de la Confederación Nacional Campesina (CNC) y la presidencia nacional del PRI, coincide con su definición de que las mujeres en la función pública no “representan a sus representadas”; sólo a la agenda de sus instituciones políticas.

Y así lo plasma en su libro publicado en 2008  titulado “Con la cabeza descubierta”,  donde la priista sostiene en su discurso “La mujer en la vida política nacional” que “las mujeres, cuando arriban a la cúpula del poder, y ejercen posiciones realmente relevantes, en términos generales, responden a los patrones ideológico-políticos de la organización política que representan.

En este sentido, si la organización político-social que representan no contiene como parte de su plataforma propuestas reivindicadoras de las demandas femeninas, difícilmente aplicarán medidas de esta naturaleza a no ser de manera adyacente o marginal”, concluye la única mujer que ha sido subsecretaria de Gobernación por tres ocasiones, dos de ellas subsecretaria de Gobierno.

EL USO DEL DISCURSO FEMINISTA

La priista, quien considera personas influyentes en su vida y trayectoria a la ex senadora María Lavalle Urbina, a la ex gobernadora Griselda Álvarez, a la investigadora Lourdes Arizpe y a la feminista Marta Lamas, no integra entre sus logros curriculares, acciones a favor de los derechos de las mujeres, según información publicada recientemente en su página web.

A pesar de enunciar un discurso feminista en el que destaca “su interés” por el avance de las mujeres, ellas no han sido prioritarias en el desarrollo de sus tareas. Por ejemplo, en su informe acerca de su labor en la LXI Legislatura sólo menciona que participó en la aprobación de un dictamen que incorpora la perspectiva de género como principio rector de la planeación en México.

Durante su gobierno en Tlaxcala, de 1987 a 1992, Beatriz Paredes, quien entonces tenía 34 años de edad, destaca su labor en los ámbitos cultural y educativo, y su falta de experiencia para avanzar en materia agropecuaria. En ese periodo, no refiere ninguna acción específica a favor de las habitantes de su estado, según se puede apreciar en su texto “Con la cabeza descubierta”.

Indica que a la cabeza de la CNC, donde ocupó la Secretaría de Acción Femenil y participó en la alfabetización de campesinas y convocó a congresos de mujeres de este ámbito, se comprometió a respaldar su desarrollo, pero no refiere de qué forma lo hizo.

Mientras que en 1985 como subsecretaria de la Secretaría de la Reforma Agraria la priista creó el Programa de Participación de las Mujeres en la Consecución de Desarrollo Rural, unas semanas después de que Lourdes Arizpe le cuestionó por qué no organizaba a las mujeres del campo, ya que ellas representaba la base de las comunidades agrarias.

Cabe mencionar que esta agencia de noticias solicitó reiteradamente al equipo de Beatriz Paredes información acerca del trabajo político y legislativo de la tlaxcalteca en beneficio de las mexicanas, pero a la fecha la petición no ha sido resuelta. 

12/GCJ/ LGL

De México a Irlanda: bebés en venta


Por: Lydia Cacho


Francesca Polini y su esposo viven en Londres; con el permiso del gobierno inglés contactaron a la agencia Adoption Alliance en Denver, Estados Unidos; a su vez esta agencia les contactó con un despacho jurídico de Guadalajara, México, donde les aseguraron podrían adoptar al bebé de su elección. Luego de que el gobierno inglés denegara el permiso al enterarse de que la adopción no sería en Denver sino en México, la pareja decidió viajar a Guadalajara y, de cualquier manera, conocer al famoso abogado Carlos López Valenzuela, experto en adopciones internacionales, recomendado por la agencia. Este les ofreció coordinar legalmente la compra de un bebé recién nacido por veinte mil dólares.

Francesca escuchó el ofrecimiento al lado de su esposo; varias cosas les alertaron a pensar que estaban a punto de cometer un delito. López, descrito por Polini como un hombre sudoroso y mal vestido que cargaba un portafolios, les recibió en un Starbucks de Guadalajara, no en un despacho propio. Originalmente les pidió veinte mil dólares, dice ella, pero él mismo bajó el precio a la mitad. La metodología es muy sencilla, el abogado cobraría mil dólares para poner anuncios en el periódico buscando a una madre que quisiera dar en adopción a un bebé (generalmente, mujeres muy jóvenes víctimas de violación o con embarazos no deseados y en condiciones adversas), la pareja pagaría la hospitalización de la madre, el parto y los cuidados del recién nacido mientras él arreglaba toda la documentación pertinente. Para tranquilizarles les explicó que él ya había conseguido casi 200 adopciones para parejas irlandesas.

Seguí mi instinto y nos negamos buscar la adopción con ese abogado, narra la mujer originaria de Irlanda al diario Irish Mail. Años más tarde, Francesca escribió el libro Mexican Takeaway, en el que narra el encuentro con el abogado mexicano (aunque le cambia el nombre) y las técnicas para vender bebés a extranjeros.

El gobierno irlandés ha revelado que efectivamente hasta que no se creó en 2010 la ley Adoption Act, incontables parejas irlandesas adoptaron bebés en países como México y los papeles de adopción se aceptaron como legales al ingresar con la criatura al país.

La jefa de la División de Delitos Sexuales en Agravio de Menores y Violencia Intrafamiliar, Blanca Barrón Rosales, declaró en Jalisco que la autoridad está investigando a una red de venta de bebés, niños y niñas mexicanas desde 1990. Han dicho que se sabe de al menos doscientos bebés vendidos. Por su parte, el abogado ha negado dedicarse a adopciones ilegales.

¿Cómo puede un hombre como Carlos López lograr un negocio tan jugoso? Muy sencillo. México, como muchos países, hace casi imposible que una mujer que ha quedado embarazada sin desearlo pueda dar en adopción legal a su bebé. Es por ello que tantas jóvenes respondieron a los anuncios del abogado, quien aseguró a sus clientes que eso no era venta ilegal de menores, sino una transacción legal. Y en cierta forma lo era. Según las autoridades, lograron detener a jóvenes que recientemente habían parido y que para dar en adopción al bebé a parejas extranjeras, firmaron documentos legales en que rentaban a sus bebés para filmaciones cinematográficas o televisivas. Una joven indígena de 16 años que apenas habla español dijo a una trabajadora social del DIF de Guadalajara que su padrastro la había violado, que en el DIF le dijeron que era un pecado abortar y que tenía que tener a ese bebé. Su patrona le explicó que si no quería a ese bebé que “le daba pesadillas”, era más sano que lo diera en adopción; así, otra trabajadora doméstica adulta la llevó con una persona, un señor cuyo nombre no recuerda, que le pagó mil pesos por el día que ocupó en el papeleo y le prometió que una buena pareja cuidaría muy bien de ese bebé.

Interpol ahora participa de la investigación sobre una red internacional de adopciones ilegales que en realidad opera como compra-venta de bebés. Nadie sabe aún con precisión cuantas parejas de otros países han adoptado niñas y niños mexicanos bajo ese que la autoridad mexicana denomina como un esquema delictivo de tráfico de menores.

Este fenómeno se nutre de la pobreza, de la criminalización de las mujeres ante la terminación legal del embarazo y de los vacíos e inconsistencias en la regulación jurídica de la adopción en los 32 estados. Por ejemplo, en Colima, a donde según los testimonios de padres adoptivos el abogado López les llevaba, junto con la madre biológica, la ley es tan laxa que basta con que las dos partes se presenten ante un juez y aseguren desear dar y recibir la adopción para que esta se legalice. En otros estados es preciso esperar seis meses después del nacimiento, y en otros los trámites y contradicciones jurídicas hacen las adopciones casi imposibles.

Mientras tanto, las autoridades mexicanas mantienen bajo arresto a 9 jóvenes madres que, a su vez, fueron engañadas para creer que la adopción era legal. Diez bebés ahora quedaron atrapados en el sistema DIF y podrían pasar años sin cuidados afectivos de una familia que desea cuidar y educar a una o uno de ellos.

La mujer inglesa asegura que cuando visitó el Hospicio Cabañas y a Vicaf, la agencia de adopciones mexicana, todos conocían a Carlos y sus métodos para vender bebés, pero ninguna autoridad lo había detenido; esto sucedió hace cinco años y apenas ahora se dio el primer arresto.

Probablemente cientos de niños que hubieran crecido en la orfandad, la miseria y el odio han vivido como ciudadanos prósperos en Irlanda y otros países desarrollados. Pero tampoco puede descartarse que el procedimiento clandestino por el que fueron adoptados, sin supervisión sobre los nuevos padres, pudo haber provocado abusos e incluso pederastia.

Tan cuestionable es un esquema laxo y sin supervisión, como existía antes, como una legislación absurda que castiga a la víctima. Tendríamos que encontrar fórmulas que hagan a un lado la hipocresía, que favorezcan la supervisión del proceso y permitan, en última instancia que niñas y niños nacidos en situaciones límite puedan crecer en hogares en los que se garantice mínimas condiciones para su seguridad y felicidad.

22 de enero de 2012

Abunda la “información”, pero adolescentes aún se embarazan



Campañas van y vienen, y las jóvenes no usan anticonceptivos  


Por Glenda Libier Madrigal, corresponsal 
 

Colima, 20 ene 12 (CIMAC/MUPAC).- Por más que las autoridades federales y estatales de Salud lanzan “campañas” a favor de los derechos sexuales y reproductivos, las colimenses –en particular las jóvenes y adolescentes– siguen teniendo embarazos no deseados por no usar métodos anticonceptivos, a pesar de contar con información sobre ellos. 
 
Recientemente, la Secretaría de Salud (Ss) federal, lanzó la campaña nacional “Hagamos un hecho nuestros derechos”, dirigida a las y los jóvenes de entre 12 y 29 años, con el fin de exhortarlos a ejercer de manera libre y responsable sus derechos sexuales.
 
La jefa del Departamento de Equidad de Género y Salud Reproductiva de la Secretaría de Salud y Bienestar Social del estado de Colima (SSyBS), Mónica Gómez Huerta, observó que la campaña de la Ss no se lanzó masivamente en medios de comunicación, a diferencia de otras como la del uso del condón masculino.
 
Sin embargo, dijo, la campaña “Hagamos un hecho nuestros derechos” se difunde en los centros de salud de todo el país, para que las y los jóvenes y adolescentes se informen sobre sus derechos sexuales y reproductivos y los pongan en práctica, pero con responsabilidad, aclaró.
 
ESFUERZO INÚTIL 
 
La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006 reportó que 88 por ciento de las y los adolescentes colimenses de 12 a 19 años de edad, rebasan la media nacional (81.8 por ciento) en conocimiento de los métodos anticonceptivos. 
 
De acuerdo con el sondeo, 54.2 por ciento de las y los jóvenes entre 15 y 19 años aprende sobre sexualidad en la escuela, 13.9 por ciento de sus padres y madres, y 12.4 de las amistades.
 
La propia funcionaria de la SSyBS Mónica Gómez Huerta, reconoció que “las y los jóvenes se dejan guiar más por sus impulsos y usan poco los métodos preventivos que conocen, a lo que se agrega que sus acciones están enmarcadas en un imaginario machista y católico”, subrayó.
 
La jefa del Departamento de Equidad de Género y Salud Reproductiva sostuvo que las y los adolescentes tienen “demasiada información” sobre la existencia de métodos anticonceptivos, pero “no los usan o los usan mal”, de tal forma que en muchas ocasiones sus relaciones sexuales terminan en embarazos no deseados.
 
Además, la funcionaria lamentó que esta población “sólo va a los centros de salud cuando se enferma, y no para pedir consejería sobre sus derechos sexuales y reproductivos”.
 
FALTA DE PREVENCIÓN 
 
El estudio “La influencia del género en la vida académica de estudiantes de educación superior gestantes, madres y padres”, elaborado recientemente por investigadoras de la Universidad de Colima, indica que la mayoría de las y los estudiantes encuestados sabe y conoce de anticonceptivos, pero no de una manera informada por un médico o alguien que sepa del tema, y al final resulta que no los usan.
 
Según la investigación 8 de cada 10 encuestados y encuestadas se convirtieron en padres o madres a una edad muy temprana; 35 por ciento de ellos tiene entre 19 y 21 años. El 53.4 por ciento de las mujeres consultadas aceptó no haber planeado su primer embarazo, como tampoco lo hizo el 55.1 por ciento de los hombres.
 
“Las opiniones de las y los estudiantes indican un divorcio entre el conocimiento de la anticoncepción y la puesta en práctica del mismo; hecho que tal vez explique que para más del 50 por ciento de la población estudiada tener un primer hijo o hija no fue un acontecimiento planeado, y llegaron a ser padres y madres entre los 18 y 20 años de edad”, observaron las especialistas Florentina Preciado y Mirtea Acuña. 
 
Según la Ss, de 2010 a 2011 hubo una reducción de tan sólo 339 casos de embarazos en adolescentes en Colima. En 2010 se registraron 8 mil 855 embarazos, de los cuales 2 mil 639 ocurrieron en adolescentes. Para 2011 hubo 8 mil 424 embarazos, y de éstos, 2 mil 300 fueron en adolescentes.
 
Estos datos únicamente se refieren a los casos registrados en la SSyBS, y no contemplan los de otras instituciones como el IMSS, ISSSTE o Sedena.
 
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Penalizar el aborto no significa que su práctica disminuirá



Países en desarrollo con las leyes mas restrictivas y mayores tasas 
Por la Redacción 
 

México, DF, 20 ene 12 (CIMAC).- Mientras en 2008 se realizaron seis millones de abortos en países desarrollados, la cifra se sextuplicó para los países en desarrollo, al presentar 38 millones, el 98 por ciento de éstos se realizaron en condiciones inseguras, lo que es resultado del estancamiento en el uso de anticoncepción y en la prohibición del aborto en prácticamente la mayoría de los países latinoamericanos.
 
Lo anterior fue el resultado de un estudio realizado por el Instituto de investigación Alan Guttmacher y la Organización Mundial de la Salud (OMS) titulado “Aborto inducido: incidencia y tendencias mundiales de 1995 a 2008”.
 
El análisis alerta que hay un estancamiento en la disminución de abortos inducidos lo que tiene que ver, señala, con una desaceleración en el uso de métodos anticonceptivos en el mundo.
 
Sin embargo existe una disparidad entre países desarrollados y en desarrollo pues mientras los primeros presentan tasas de aborto de 17 por cada mil mujeres, para los segundos se ubicó en 29 por cada mil mujeres.
 
Lo anterior, sostiene la investigación, tiene que ver con que en la mayoría de los países desarrollados tienen marcos legales permisivos para que las mujeres interrumpan un embarazo, no así con los países en desarrollo, como los latinoamericanos, donde su práctica se prohíbe en la mayoría de los países.
 
Un problema derivado de los embarazos inducidos que en su mayoría son inseguros, es la muerte materna o la morbilidad.
 
De acuerdo con el Guttmacher, en el mundo, el aborto inseguro produjo una tasa de mortalidad 350 veces más alta (220 muertes por cada mil procedimientos) que la que se produjo en Estados Unidos por abortos legales inducidos que fue de 0.6 por cada mil procedimientos.
 
Según lo encontrado en el estudio, hasta 2005 8.5 millones de mujeres sufrieron complicaciones por abortos que requirieron tratamiento médico, de ellas 3 millones no recibieron la atención necesaria.
 
PENALIZACIÓN NO SIGNIFICA MENOS ABORTO
 
Gilda Sedgh, autora de uno de los artículos del estudio, argumentó que las leyes altamente restrictivas del aborto no se traducen en la disminución de su práctica, por el contrario, contribuyen a incrementar la muerte materna, pues la mayoría de las mujeres se ven obligadas a recurrir a un procedimiento inseguro que pone en riesgo su salud. 
 
Richard Horton, editor de la revista digital The Lancet – donde fue publicado el artículo- indicó que “condenar, estigmatizar y criminalizar el aborto” son estrategias fallidas para detener la práctica del aborto inseguro, pues el aborto bajo estas circunstancias causa la muerte de 220 mujeres por cada cien mil procedimientos. 
 
De acuerdo con la investigación el 13 por ciento de  todas las muertes maternas son derivadas de complicaciones por un aborto inseguro, la mayoría de estas muertes, ocurrieron en África y América Latina, regiones en donde el aborto está altamente prohibido.  
 
En algunos países de África y América Latina, regiones en donde el aborto es ilegal bajo la mayoría de las circunstancias, las tasas de aborto inducido  son de 29 y 32 abortos por cada 1,000 mujeres, respectivamente. Mientras que en los países de Europa Occidental en donde el aborto generalmente se permite bajo causas amplias y se tiene un acceso más amplio a métodos anticonceptivos, la tasa es de 12.  
 
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Incumplen estados aplicación de norma contra violencia sexual



Sobrevivientes del delito quedan en la indefensión: OCNF 



Por Guadalupe Cruz Jaimes
 

México, DF, 20 ene 12 (CIMAC).- Los lineamientos establecidos en la Norma Oficial Mexicana (NOM 046) para el registro y atención integral de víctimas de violencia sexual se incumplen en la mayoría de las entidades federativas, dejando a las víctimas de este delito sin acceso a la anticoncepción de emergencia y a servicios de aborto legal. 
 
María de la Luz Estrada, coordinadora del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), denunció lo anterior con base en información de las secretarías de Salud estatales obtenida a través del sistema Infomex. 
 
El año pasado el OCNF solicitó información a 25 dependencias de salud acerca del panorama de la violencia sexual en sus estados y cuál es la atención que brindan a las sobrevivientes, pero sólo 16 respondieron. 
 
La activista refirió que los resultados de la investigación permiten afirmar que la NOM 046 no se está aplicando, ya que la mayoría de las víctimas no llegan a los servicios de salud porque no son canalizadas a los ministerios públicos, a pesar de que la norma señala la necesidad de que se coordinen las instancias judiciales con los servicios médicos.
 
Muestra de ello es que mientras en 16 estados el número de casos de violación sexual reportados por el sector salud fue de 2 mil 662 de 2010 a 2011, los ministerios públicos registraron más de 7 mil denuncias por este delito durante el mismo periodo. 
 
El 25 por ciento de los más de 2 mil casos reportados por las secretarías de Salud estatales se cometieron en Jalisco, el 18 por ciento en Quintana Roo, y el 16 por ciento en Colima. 
 
Las mujeres que fueron atendidas en los servicios de salud por violación sexual no tuvieron acceso a la pastilla de anticoncepción de emergencia (PAE), y tampoco a la interrupción legal del embarazo (ILE). 
 
La investigación del OCNF señala que de los 16 estados que reportaron el número de víctimas, sólo 10 respondieron cómo han aplicado la NOM 046: Aguascalientes, Coahuila, Colima, Chihuahua, Durango, Estado de México, Hidalgo, Querétaro, Quintana Roo y Sinaloa. 
 
Esos estados señalan que brindaron información acerca de la PAE a 70 por ciento de las mil 190 sobrevivientes de violación sexual registradas en sus secretarías, “pero cuando les preguntamos a cuántas de ellas se las proporcionaron, la cifra disminuye a 24 por ciento (405 mujeres)”. 
 
Según las dependencias estatales, de las más de mil víctimas de violación, sólo 39 quedaron embarazadas (2.3 por ciento), de los cuales 26 casos ocurrieron en el Estado de México, 9 en Hidalgo, 3 en Chihuahua y una en Colima. Sólo 12 mexiquenses solicitaron la ILE y se les autorizó, el resto (14 mujeres) no tuvo acceso a servicios de aborto legal.  
 
De acuerdo con Luz Estrada, el número reportado de embarazos es incompatible con la información de la Secretaría de Salud federal (Ss), la cual sostiene que en promedio entre el 7 y 26 por ciento de las víctimas de violación quedan embarazadas, “ello nos habla del sesgo en el registro de este tipo de violencia y sus consecuencias”. 
 
Por ejemplo en Colima de los 426 casos de violación sexual sólo se reportó una víctima embarazada. 
 
“Es preocupante que no hay acceso al aborto legal para las sobrevivientes de este delito, a pesar de que es la única causal no punible de interrupción del embarazo en todo el país”, lamentó la coordinadora del OCNF. 
 
Otra dificultad es que las secretarías de Salud estatales no llenan los registros correctamente. Por ejemplo, en los formatos llenados por la dependencia de Colima “hay errores graves que derivan en el sesgo de la información: tachan varios o todos los tipos de violencia, lo mismo en la relación con el victimario”. 
 
Además de los errores en el registro, “la autoridad dificulta la información”, ya que sólo 14 secretarías respondieron información detallada de los casos, aunque no cubrió el total de las preguntas.
 
Así, sólo seis estados (Colima, Coahuila, Chihuahua, Hidalgo, Querétaro y Quintana Roo), respondieron la edad de las 798 víctimas registradas en sus estados, de las cuales 40 por ciento oscila entre 11 y 20 años, 19 por ciento entre 21 y 30 años, y el 13 por ciento entre 31 y 40. 
 
Coahuila, Chihuahua, Estado de México, Hidalgo, Querétaro y Sinaloa informaron cuál era la relación de la víctima y el victimario. Así, de los 662 casos que reportaron de 2010 a 2011, el 44 por ciento de las mujeres fueron abusadas por una persona cercana, 39 por ciento por un desconocido, y en 17 por ciento de casos la autoridad desconoce cuál era el vínculo. 
 
Luz Estrada concluyó que esta información básica está en los formatos de registro que envió la Ss a las dependencias estatales el año pasado, pero “lamentablemente” siguen sin aplicarse y esta situación impide la evaluación de los servicios.